jueves, 11 de marzo de 2010
sábado, 30 de enero de 2010
GRACIAS, MR. SALINGER
Artículo de Ray Loriga, en la muerte de Salinger.
Sin introducción
Se ha muerto sin haberse presentado, escondido en la leyenda, visible sólo en la escritura. Tan extraño y tan cercano como Seymour contado por un hermano menor, como un sándwich escondido en un bolsillo, como las raquetas de tenis de dos adolescentes amigas pero rivales. Se ha muerto sin decir más que lo que dijo, como el pez banana, envuelto en la paradoja que supone vivir y contarlo. Sofisticado y familiar, demoledor e intermitente, y ligeramente japonés.
Más allá de El guardián entre el centeno, escribió prodigios puntuales que se sujetaban en la misteriosa capacidad de la escritura para acompañar a la experiencia sin suplantarla, artefactos independientes, modelos sensatos. Literatura no metafórica, ni abrumada por la voz, elegante y precisa, propia y sin ofensa, puede que perfecta. Y lo hizo siempre como si nada. Un esfuerzo tan enorme y bien disimulado que merece sin duda la gloria.
Su familia es cualquiera, al otro lado de su ventana está el parque que no siempre vemos. Lo que hacen los patos en invierno a nadie le incumbe.
Del misterio de Salinger nunca sabremos otra cosa que lo que él mismo nos ha contado y seguramente no hay mucho más que saber. Su influencia es enorme, su camino, imposible de seguir. No pasa nada, tampoco hay quien camine derecho tras las huellas de Thomas Hardy. Lo complicado es conseguir una escritura que se acerque a su estatura, desde cualquiera de los caminos elegidos. Ese sendero en la nieve que como él mismo demostró, no esconde nada más que los pasos de un hombre solo.
Más allá de El guardián entre el centeno, escribió prodigios puntuales que se sujetaban en la misteriosa capacidad de la escritura para acompañar a la experiencia sin suplantarla, artefactos independientes, modelos sensatos. Literatura no metafórica, ni abrumada por la voz, elegante y precisa, propia y sin ofensa, puede que perfecta. Y lo hizo siempre como si nada. Un esfuerzo tan enorme y bien disimulado que merece sin duda la gloria.
Su familia es cualquiera, al otro lado de su ventana está el parque que no siempre vemos. Lo que hacen los patos en invierno a nadie le incumbe.
Del misterio de Salinger nunca sabremos otra cosa que lo que él mismo nos ha contado y seguramente no hay mucho más que saber. Su influencia es enorme, su camino, imposible de seguir. No pasa nada, tampoco hay quien camine derecho tras las huellas de Thomas Hardy. Lo complicado es conseguir una escritura que se acerque a su estatura, desde cualquiera de los caminos elegidos. Ese sendero en la nieve que como él mismo demostró, no esconde nada más que los pasos de un hombre solo.
http://www.elpais.com/articulo/cultura/introduccion/elpepicul/20100129elpepicul_3/Tes
***
Y mi homenaje, en el Área de Descanso.
lunes, 25 de enero de 2010
MUNDO RARO. ENRIQUE URQUIJO Y LOS PROBLEMAS

Cuando te hablen de amor y de ilusiones,
y te ofrezcan un sol y un cielo entero,si te acuerdas de mí no me menciones
porque vas a sentir amor del bueno.
Y si quieren saber de tu pasado
es preciso decir una mentira,
di que vienes de allá, de un mundo raro;
que no sabes llorar,
que no entiendes de amor
y que nunca has amado.
Porque yo adonde iré hablaré de tu amor
como un sueño dorado;
y olvidando el rencor,
no diré que tu adiós
me volvió desgraciado.
Y si quieren saber de mi pasado
es preciso decir otra mentira,
les diré que llegué de un mundo raro,
que no sé del dolor,
que triunfé en el amor
y que nunca he llorado.
jueves, 31 de diciembre de 2009
Infinito 2009
Me calaste hondo y ahora me dueles
si todo lo que nace perece del mismo modo
un momento se va y no vuelve a pasar.
Y decian qué bonito era vernos pasear
queriéndonos infinito
pensaban siempre sera igual.
¿Cómo lo permitimos?
¿Qué es lo que hicimos tan mal?
Fue este orgullo desgraciado
que no supimos tragar.
Y engáñame un poco al menos,
di que me quieres aún mas,
que durante todo este tiempo
lo has pasado fatal
que ninguno de esos idiotas
te supieron hacer reir
y que el único que te importa
es este pobre infeliz.
Me calaste hondo y ahora me dueles
si todo lo que nace perece del mismo modo
un momento se va y no vuelve a pasar.
Y el día que yo me muera
y moriré mucho antes que tú
solo quiero que una pena
se llore frente a mi ataúd
que esta herida en mi alma
no llegó a cicatrizar
y estará desesperada
hasta que te vea llegar.
Me calaste hondo y ahora me dueles
si todo lo que nace perece del mismo modo
un momento se va y no vuelve a pasar
un momento se va y no vuelve a pasar
un momento se va.
viernes, 18 de diciembre de 2009
Monomanía
Necesito estar en movimiento
ahora que te vuelvo a ver lejos de mí.
Pero no queda ya ningún bar abierto
y los amigos, todos se han ido a dormir.
Y así comienzo a novelar
la historia de lo que será
cuando las cosas vayan a peor.
Y yo me veo casi igual que ahora
que no tengo nada
salvo la certeza del dolor.
O me sorprenderé gritando un día:
"Puedes seguir con tu vida
que yo con la mía, si me dejan, seguiré."
Bien, todo sucedió según lo planeado
y ya luzco en mi antebrazo una purpúrea cicatriz.
Y aún persiste en mí el deseo insano,
nadie llega tan lejos si no es para seguir.
Pero si por casualidad
oigo que estás en la ciudad
y alguien nos presenta alguna vez,
entonces no daré a entender lo que es cierto,
yo aún te quiero,
y nunca te he dejado de querer.
O me sorprenderé gritando un día:
"Puedes seguir con tu vida
que yo con la mía, si me dejan, seguiré."
Pero si por casualidad
oigo que estás en la ciudad
y alguien nos presenta alguna vez,
entonces no, no daré a entender lo que es cierto,
yo aún te quiero,
y nunca te he dejado de querer.
O me sorprenderé gritando un día:
"Puedes seguir con tu vida
que yo con la mía, si me dejan, seguiré."
O me sorprenderé gritando un día:
"¡Ya valió la tontería!"
Y con mi vida, si usted me deja, seguiré.
Nacho Vegas. Cajas de música difíciles de parar CD 2.
martes, 17 de noviembre de 2009
En el décimo aniversario de la muerte de Enrique Urquijo
La muerte qué mala saña es una canción dedicada a Enrique Urquijo compuesta por Enrique Mercado e interpretada por el grupo DOS (voz: Nacho Fernández).
Podéis disfrutar de la versión en directo en la sala Galileo Galilei aquí
martes, 12 de mayo de 2009
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