Dice Holden Caulfield sobre los libros:

“Los que de verdad me gustan son esos que cuando acabas de leerlos piensas que ojalá el autor fuera muy amigo tuyo para poder llamarle por teléfono cuando quisieras”.

Esta página nace porque hay artistas cuyos mundos cambian el tuyo. Porque una vez que los conoces ya no puedes prescindir de ellos. Porque los consideras amigos tuyos aunque jamás llegues a tratarlos en persona. Porque nunca hablarás con ellos pero ellos se comunican constantemente contigo. Porque ya forman parte de ti.

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viernes, 18 de diciembre de 2009

Monomanía





Necesito estar en movimiento
ahora que te vuelvo a ver lejos de mí.
Pero no queda ya ningún bar abierto
y los amigos, todos se han ido a dormir.

Y así comienzo a novelar
la historia de lo que será
cuando las cosas vayan a peor.
Y yo me veo casi igual que ahora
que no tengo nada
salvo la certeza del dolor.

O me sorprenderé gritando un día:
"Puedes seguir con tu vida
que yo con la mía, si me dejan, seguiré."

Bien, todo sucedió según lo planeado
y ya luzco en mi antebrazo una purpúrea cicatriz.
Y aún persiste en mí el deseo insano,
nadie llega tan lejos si no es para seguir.

Pero si por casualidad
oigo que estás en la ciudad
y alguien nos presenta alguna vez,
entonces no daré a entender lo que es cierto,
yo aún te quiero,
y nunca te he dejado de querer.

O me sorprenderé gritando un día:
"Puedes seguir con tu vida
que yo con la mía, si me dejan, seguiré."

Pero si por casualidad
oigo que estás en la ciudad
y alguien nos presenta alguna vez,
entonces no, no daré a entender lo que es cierto,
yo aún te quiero,
y nunca te he dejado de querer.

O me sorprenderé gritando un día:
"Puedes seguir con tu vida
que yo con la mía, si me dejan, seguiré."

O me sorprenderé gritando un día:
"¡Ya valió la tontería!"
Y con mi vida, si usted me deja, seguiré.

Nacho Vegas. Cajas de música difíciles de parar CD 2.

domingo, 30 de diciembre de 2007

ME HE PERDIDO




Las canciones que cuentan historias son doblemente enriquecedoras. Si además en esas historias se intuye algún referente real, los iniciados las disfrutan aún más.

Me aburre la música de Christina Rosenvinge, pero me intriga su figura. No puedo dejar de admirar a una tía capaz de seducir o cuanto menos despertar el interés de dos tipos que a su vez despiertan el mío como son Ray Loriga y Nacho Vegas.

De Verano Fatal me esperaba más. De siete canciones me quedo con tres. Pero hay una que vale por las siete. Nacho Vegas en estado puro e inspirado. Un cortejo en toda regla, la crónica de una seducción paso a paso. Nacho (o su personaje) intentando ligarse a Christina (o su personaje). Chico perdedor entrándole a chica dura: poema o canción asegurada.

Pero además, es la crónica de un tiempo y una generación: la nuestra, la de los treintañeros/ cuarentones en la primera década del siglo XXI (Nacho tiene 33, Christina anda por los 43) .

Quien más, quien menos, arrastra heridas, desamores, desencantos (y pobre del que no).
A algunos nos cuesta encontrar nuestro sitio (aún). Somos animales heridos, entre escombros. Endurecidos por fuera porque no queda más remedio: “lo natural es odiarse”, decimos hasta con convicción. Tremendamente solos, intentando no perder la fe. Con cuarenta y tres candados (uno por año), o mil, pero tal vez de plástico: se derriten a la primera mirada intensa. Por eso mejor no acercarse demasiado: “me lo tengo prohibido”.

Chicos perdidos y mujeres incomprensibles, que queremos una cosa y a la vez la contraria. No sabemos qué es lo correcto. Intuimos que seguramente no haya una única manera, ni siquiera una correcta. Y mientras, seguimos entonando dulces gritos y practicando el más viejo de los ritos para acabar, una vez más, perdidos.


ME HE PERDIDO

Lo intenté por tercera vez
me enfundé en mi traje beige
miré hacia el suelo y me santigüé
te encontré entre los escombros.

Y aún quedaba un muro en pie
te vi apoyada en él y creo que
lo hacías para no perder la fe
el Cristo en la pared se encogió de hombros.

Y tú con tu voz, esa voz
y tu pálida piel
con el brillo en tu pelo del trigo
con ese otro brillo que imagino tras tu abrigo.

Pasaste estos últimos inviernos
al calor de un infierno construido en el amor
para acabar en demolición
me dices “ahora ya estás advertido,
no te fíes de un animal herido”
y ¿qué te iba diciendo yo...?
Me he perdido.
Lo intenté siete veces más
quería ver lo que hay detrás
de tu imperturbabilidad
y abrir tu puerta de cuarenta y tres candados.

Te adiviné en tu balcón
silbando una larguísima canción
pensando “¿es esto lo correcto o no?”
así que hice ¡chas! y aparecí a tu lado.

“Lo sabes, ahora ya estás advertido,
no te fíes de un animal herido”.
Y “ ¡Oh! Descuida”, le mentí, “soy un experto cazador”.
“Lo has visto, es mi mundo derruido
lo que hoy es puro mañana está podrido”.
Y ¿qué te iba diciendo yo...?
Me he perdido.

Mátame si ya no te soy de utilidad
mátame tras leer el mensaje
pero ahora me desnudaré sin quitarme el traje.

Lo he visto, es tu mundo al derrumbarse
que “lo natural es odiarse” me dijiste,
he de reconocer, con cierta convicción.

Y entonces entonaste dulces gritos
comenzó el más viejo de los ritos
¿fuiste tu, fui yo o sencillamente fue algo superior?

Y añadiste: “Si lo hacemos, tonto mío,
pues hagámoslo como es debido”.
“Y ¿cómo es eso?” , pregunté
y tú me dijiste: “Justamente así no”,
y paraste: “Me lo tengo prohibido”.
Yo protesté empapado y más que aturdido
y ahora sí que sí que yo...
me he perdido.

Que ahora sí que sí que sí que sé
que me he perdido
porque sólo es pensar en ti
y acabar perdido
porque sólo con pensar en ti
me pongo perdido.

domingo, 4 de noviembre de 2007

EL TIEMPO DE LAS CEREZAS

En 2006 Enrique Bunbury (B) y Nacho Vegas (NV) grabaron un disco titulado El tiempo de las cerezas.
Una rareza. Una joya. Una delicia.


Mundos extraños de personajes extraños. Aves raras. Seres atormentados que caminan por el lado oscuro, asomándose al abismo. Por no saltar gritan sus penas en forma de canción: la verdad, está en la canción.

Y al final del día, sentir un leve dolor,
y esperar la secreta alegría,
de la paz que trae la canción.
Ver tu alma por dentro,
conocer acaso el horror,
no acostumbrarse a ello,
no sin la paz,
no sin la canción.
Y a pesar de todo,
aunque me paralice,
y me invada el dolor,
o mil veces resbale en los mismos lodos,
sé que al final me alzaré
y la ocasión será para brindar
con los buenos amigos.
Por mi juez, mi rey, la canción.

(Por la paz y por la canción. NV)

Ahora que el tiempo ha pasado
Y he dejado de lado la competición
Que veo más claro
Que escucho mejor(...)
Puedo decirlo más alto
Pero no más claro
todo lo que en este mundo he amado
es una canción, un teatro y a ti.

(Ahora. Bunbury)


Acordes desnudos, voces oscuras en días extraños, que entre la pena o la nada eligen siempre el dolor.

Sé que tiempos mas duros aún están por venir
que algunos días de mayo son más lluviosos que los de abril.
Me clavaste ambos ojos y aún recuerdo tu voz.
'La vida es parte buscar placery parte hallar dolor'(...)
Y te vi llorar.

Un río a cada lado de tu rostro sin desmaquillar
como la propia Kati Jurado
con las nubes negras detrás
como el negro escuchando a Van Zandt cantar
'Waiting around to die'
Como Juana de Arco al arder
como el santo a punto de perder la fe.
Y te vi llorar.
Y entre el dolor y la nada elegí el dolor

(La pena o la nada. NV)


Cazadores de presas imposibles,

Completamente solo, bajo un sol abrasador,
grité al perderlo todo y no reconocí mi propia voz.
Vivía igual que un cazador,en soledad,
sin fe ni amor, mi presa siempre estaba en otro lado.
A hierro yo viví y maté
y a hierro sé que moriré,
el cielo nunca se ha equivocado. (...)
Y vi a mi amor y estaba herido,
no me quise detener allí.
Soy cazador, y no persigo más
que lo que huye de mí.

( El cazador. NV)


Persiguiendo el rumbo de los sueños, entre secretos y mentiras, esclavos de sus propias cadenas, con versos que se clavan en la mente del que los escucha.


Jamás te recuerdo
porque nunca te olvido


( ¿Hay mejor manera de empezar una canción?)


tu cuerpo fue la guarida
favorita de mi cuerpo

Hay una estela de ausencia
de coincidencia literaria
de locas armonías
de piel azteca (...)

Y ahora tengo las arterias,llenas de etcéteras,

y un corazón espartano,y unas manos,
que creen en los milagros.
Al límite de un temblor,
de conspiración divina,
el rumbo de tus sueños,
coincide con mis pesadillas.

(¿Y más redonda de terminarla?)

(El rumbo de tus sueños. Bunbury)



Personajes de serie negra, con una puta desagradecida a la que desamar, gritando bravo a mujeres fatales cuyo oficio es destrozar corazones. Callejones sin salida, porno a domicilio, chicas de látex (Es mentira que el deseo/ siempre es verdad). Atmósferas opresivas de las que es imposible escapar.


Sigue recto, hay un desvío.
Tómalo hasta el final.
Si hemos hecho algo mal, amor,verás una señal.
Pero no iba a llegar y avanzamos igual,
como atraídos por el Sol
hacia su mismo centro.
Hay días en que valdría más
no salir de la cama.
En sólo un minuto vi mi vida cambiar.
Que sólo era un juego, te escuché
y volvimos a casa.
todo el camino aquella extraña canción.Pa ra bam bam bam
Nos fuimos mar adentro
hasta donde nadie alcanzaba a ver.
Con el agua al cuello
me volví, te miré y tu dijiste:
"Te podría matar y no se iba a enterar nadie.
Cuando me pregunten yo diré
que no llegaste nunca."

(Días extraños. NV)


Una historia de las que no se olvidan. ¿Quién no ha pensado alguna vez ‘qué hago yo aquí con este/a’? "Te podría matar y no se iba a enterar nadie. Cuando me pregunten yo diré que no llegaste nunca." Tremendo. “Y todo el camino aquella extraña canción. Pa ra bam bam bam”. Imposible dejar de escucharla, que su eco no retumbe en la cabeza.

¿Y qué decir de un auténtico pacto con el diablo a cambio de una canción?...

Como fue no lo sé, pero todo cambio,
hacía meses que no escribía una canción.
'Tienes lo tuyo', rió justo antes de marchar,
'hay algo que a cambio tienes que entregar'.
Me dijo, 'lay, lay, esto es lo que hay,
traigo dos noticias para usted, señor.
La mala dice que su antigua alma ya no le pertenece más.
Puede que la otra la haya adivinado,
sé que ahí fuera ya le están buscando,
y la policía está al llegar, la policía está al llegar.
Fue un placer hacer tratos con usted, señor.'(...)

Doy una fiesta a la que asistirá
toda la gente a la que he amado,
pero llego y no veo a nadie,
llego y huele a azufre el aire,
y la policía está al llegar.

(Serie negra. NV)

Mundos propios, ciudades del norte donde siempre está a punto de empezar a llover, en la espina dorsal del universo, donde se espera en vano un tiempo de las cerezas que nunca llega.
Es momento de ir, yendose poco a poco
el tiempo de las cerezas
nunca llega a noviembre
no me apetece escribir, hay otras formas de huir
y estar loco por solo o solo por loco.
Ahora se que encontraras por ahi
a otros mejores...
no te preocupes por mí,
soy como los gatos y caigo de pie...
y no me duele cuando me hacen daño.

(El tiempo de las cerezas. Bunbury)


Poesía descarnada, que ya no se estila. Letras no sólo para escuchar: sobre todo para leer, para sentir, para ser vividas, prendidas y apre(h)endidas.

Queriéndote como ya no se estila,
sin una gota de decencia
me casaré contigo
todas las veces
siempre que sea estrictamente necesario,
porque eres en mi caso
lo que la fe suele ser
para los desesperados,
quizá superstición, quizás vocación
de suicida incandescente
sin una gota de cordura.Si pensara menos con la cabeza,
menos con el corazón y mas con la entrepierna
el triunfo del amor
en estos tiempos de pena y olvido
el vino y la miseria
devolvieron a mi casa
la flecha arrojada,
la palabra ya dicha,
la oportunidad despreciada,
la vida pasada que no volverá
y es un hecho.Te fecundaría con un simple pensamiento de amor,
para algo ha de servir este dolor que siento,
lo siento
esta pálida tristeza de deseo
de esclavitud y de cadenas,
no me importa saber quién soy, si es que soy alguien
o aprendiz de puta
o crucigrama sin resolver,
esta pasion de enredadera de cumbre o precipicio
de cilicio o mansedumbre.

Si pensara menos con el corazón...

(De esclavitud y de cadenas. Bunbury)


En todas y cada una de las canciones del disco (18 en total, más dos reprises: B canta su versión de Días extraños y NV la suya de El rumbo de tus sueños) hay al menos una idea, un verso o una frase de la que quedarse enganchado. Es uno de esos discos que resulta imposible escucharlos una única vez. Y en cada escucha, en cada relectura gusta más: se descubre algo nuevo, y luego se saborea, para acabar tarareándolo.

Precisamente hoy ha aparecido en el diario Público, a propósito del disco de NV y Christina Rosenvinge (Verano fatal que, adelanto, será oportunamente analizado en este blog, es interesante) una reseña en la que señala que los discos de este estilo hay que valorarlos por el grado de fusión alcanzado. Desde luego, en El tiempo de las cerezas NV y B lo han conseguido. Con creces. Todas las canciones son intercambiables, como bien demuestran los reprises.

Gracias a los dos, que nunca llegaréis a leer esto, por haberlo parido.

Afortunados nosotros, por descubrirlo y disfrutarlo.


Notas al pie.

http://www.bunburyvegas.com/

http://www.nachovegas.net/

http://www.enriquebunbury.com/

http://www.limbostarr.com/